En general, la recuperación después de un trasplante en que las células se han obtenido del mismo paciente (autólogo) suele ser rápida.

Después del alta hospitalaria, se realizan 3-4 visitas durante los dos primeros meses y luego el control del proceso de la enfermedad es supervisado por el hematólogo habitual.  

Las recomendaciones de alimentación y cuidado general se deben mantener durante los dos primeros meses. 

Cuando se realiza este tipo de trasplante, el sistema inmune puede verse disminuido por lo que el efecto de las vacunas recibidas hasta el momento se puede perder. En este sentido, al cabo de seis meses se realiza una analítica de sangre para saber si hay que volver o no a vacunar. 

El seguimiento del trasplante en el que las células provienen de un donante sano compatible es diferente al del trasplante autólogo. Tras el alta hospitalaria se realizan visitas semanales para hacer análisis de sangre y otras pruebas complementarias.

Complicaciones del trasplante de médula alogénico

Enfermedad de injerto contra el receptor (EICR). Los pacientes con un trasplante alogénico deben seguir un tratamiento inmunodepresor para prevenir o controlar la aparición de una complicación frecuente denominada Enfermedad de injerto contra el receptor (EICR).

La EICR ocurre cuando las células madre del donante detectan el cuerpo del receptor como extraño y atacan sus tejidos. La probabilidad de padecerla aumenta en función de las incompatibilidades que existan entre el receptor y el donante. Tiene dos formas de presentación: aguda, en los 2-3 primeros meses del trasplante, y crónica que, de forma general, aparece más allá de los tres primeros meses.

La duración de este tratamiento es muy variable (de 3-6 meses a 1-2 años) y depende de muchos aspectos como el tipo de trasplante, el tipo de donante y la fuente de las células madre.

Síntomas más frecuentes de la EICR

  • Lesiones cutáneas de diversos tipos por esclerosis (fibrosis) de la piel o por la aparición de manchas oscuras o pérdida del pigmento natural de la piel.
  • Síndrome seco. Consiste en tener una sensación de sequedad tanto en la boca como en los ojos (sensación de arena).
  • Problemas pulmonares (neumonía organizativa). Se manifiesta en forma de tos, fatiga y cansancio extremo.

Estas manifestaciones son, en general, molestas y requieren un seguimiento y cuidado por un grupo interdisciplinario, que no solo incluye al médico de trasplante, sino que abarca a profesionales de las áreas de dermatología, oftalmología, neumología y otras especialidades en función del daño orgánico que se presente.

Cataratas. Es una complicación relativamente frecuente a los 3-6 años del trasplante en aquellos pacientes que han recibido radioterapia, en el acondicionamiento, y corticoides, durante la evolución del tratamiento. Las cataratas son fáciles de solucionar mediante cirugía oftalmológica.

Trastornos hormonales. Por la frecuencia de trastornos que pueden aparecer, se realiza un seguimiento por las áreas de endocrinología, ginecología y urología, en función de los síntomas que se presenten.

Segundas neoplasias. Consiste en la aparición de algún tipo de cáncer después del trasplante. Es un efecto secundario excepcional que puede observarse a partir de los 10 años del trasplante.

A lo largo del tratamiento con quimioterapia pueden aparecer los siguientes síntomas:

Hombre con nauseas a causa de la quimioterapia

Náuseas y vómitos. Pueden aparecer en algún momento durante y después del tratamiento por lo que se recomienda a los pacientes que realicen comidas ligeras y coman más veces a lo largo del día. Es aconsejable que los alimentos se tomen a temperatura ambiente o fríos, ya que se toleran mejor. También se recomienda intentar añadir más aporte energético a las comidas mediante complementos dietéticos. Para evitar la aparición las náuseas y vómitos se administran antieméticos durante el acondicionamiento.

diarrea

Diarrea. Es recomendable evitar los alimentos con lactosa, cafeína, bebidas con gas, alimentos grasos, alimentos ricos en fibra e ingerir abundantes líquidos.

Mujer con dolor de barriga

Estreñimiento. Es recomendable seguir una dieta rica en fibras y beber agua. Si es posible, se debe realizar alguna actividad física moderada, como caminar, para favorecer el movimiento de los intestinos.

sangre en las heces

Mucositis. La mucositis es la inflamación de la mucosa del tracto digestivo caracterizada por la aparición de úlceras y/o enrojecimiento y que puede afectar desde la mucosa oral hasta la anal. Para evitar su aparición se recomienda realizar una higiene bucal adecuada con un cepillo de cerdas suaves y realizar enjuagues bucales con solución salina y bicarbonato sódico. Es importante mantener la hidratación de los labios con cremas labiales. Deben evitarse los alimentos ácidos, fritos, amargos, picantes, muy salados o muy condimentados. Tampoco se recomiendan las verduras crudas, la fruta muy verde o las bebidas gaseosas. Es mejor tomar los alimentos a temperatura ambiente o fríos. Las texturas que se toleran mejor son las blandas o trituradas. En caso de dolor intenso al tragar y/o aparición de llagas, se evaluará la necesidad de administrar analgésicos o algún otro tratamiento específico.

Cansancio

Astenia. Sensación de agotamiento físico, emocional y mental persistente que no encuentra alivio con el descanso.

Alopecia, Calvicie, Caida Pelo

Alopecia (pérdida del cabello). Es un efecto temporal, que desparece cuando finaliza el tratamiento. No es extraño que cambie las características del cabello, por ejemplo más o menos rizado, etc.

Información documentada por:
Ariadna DomenechEnfermera — Servicio de OncologíaGonzalo Gutierrez-GarciaHematólogo — Servicio de HematologíaCarla RamosEnfermera — Servicio de Oncología

Publicado: 20 de febrero del 2018
Actualizado: 20 de febrero del 2018

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