Ecocardiograma Trasesofágico

Tiempo de lectura: 2 min

¿Qué es el Ecocardiograma Trasesofágico?

La ecocardiografía trasesofágica es una exploración complementaria al estudio ecocardiográfico transtorácico. Se basa en ultrasonidos y no tiene radiación. Consiste en colocar en el esófago un tubo que tiene en su extremo una pequeña sonda que permite ver con mucha más precisión las estructuras cardíacas, al estar el corazón en contacto con el esófago.

Cuando se hace una ecocardiografía transtorácica la grasa de debajo de la piel, las costillas y el pulmón no son buenos transmisores de los ultrasonidos y reducen la calidad de la imagen del corazón. Además, ciertas estructuras cardíacas solo se pueden ver con esta técnica.

¿Cómo se realiza?

Para que la prueba sea lo menos molesta posible se realiza con una sedación suave que se administra por una vena, por lo que es necesario colocar un acceso venoso en el brazo. Primero se administra un anestésico tópico en forma de espray en la garganta que tiene un gusto amargo. Luego, se administran dos fármacos por la vena (normalmente midazolam y fentanilo), para conseguir una sedación suave.

La exploración se realiza con la persona tumbada de lado en una camilla. Para evitar lesionar los dientes con la sonda se protegen con un protector (un mordedor). Durante el estudio se controla la tensión arterial, el ritmo cardíaco y la saturación de oxígeno en sangre. La prueba dura aproximadamente entre 15-20 minutos.

Cuando acaba la exploración el paciente debe esperar hasta recuperarse de los efectos de la sedación. Una vez recuperado se le retira la vía endovenosa y se puede marchar.

¿Qué complicaciones pueden aparecer?

Las complicaciones son extremadamente raras. Durante el procedimiento se puede precisar de administración de oxígeno. Es habitual que se produzcan náuseas, aunque el vómito no se suele producir. Lo más frecuentes es que quede una leve molestia en la garganta por la administración del espray. De forma excepcional, 1 de cada 10.000 estudios,  se puede producir una perforación esofágica que precisaría, en la mayoría de los casos, de tratamiento quirúrgico. En casos aislados, a pesar de la sedación administrada por el cardiólogo, no se puede realizar la prueba con seguridad por falta de sedación suficiente con la medicación administrada y la prueba tiene que ser reprogramada con control por el anestesiólogo.

¿Cómo hay que prepararse?

Se tiene que estar en ayunas durante 6 horas, incluso sin beber agua, y se debe mantener dos horas después de la prueba hasta que desaparezca el efecto del anestésico tópico. Se recomienda venir acompañado y evitar conducir hasta el día siguiente ya que los fármacos administrados provocan somnolencia y reducen los reflejos. También se debe informar al equipo médico sobre alergias a medicamentos, si se es portador de prótesis dentales extraíbles, se está con tratamiento anticoagulante, se tienen cirugías de esófago o estómago previas, problemas esofágicos o se está embarazada.

Información documentada por:

Laura Sanchis

Publicado: 28 de febrero del 2019
Actualizado: 28 de febrero del 2019

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