VIH / SIDA

Preguntas frecuentes sobre el VIH

Tiempo de lectura: 8 min

¿Qué me pasa?

¿Tengo el sida?

El sida o síndrome de la inmunodeficiencia adquirida es la fase tardía de la infección por VIH, cuando las defensas han disminuido por debajo de una cifra de seguridad (CD4 por debajo de 200 células/ml de plasma) y ya no son capaces de proteger contra infecciones y neoplasias. A esta situación se llega a los 7-10 años de la infección aguda o primoinfección, en el caso de que antes no se haya administrado el tratamiento.

¿Qué significa ser seropositivo?

Cuando el VIH entra en el organismo, siempre se desencadena una respuesta inmunitaria para producir anticuerpos dirigidos a neutralizarlo. Sin embargo, estos anticuerpos no son totalmente neutralizantes, por lo que no son capaces de eliminar al VIH. La detección de estos anticuerpos significa que la persona está infectada de forma activa por el VIH, es decir, que es seropositiva.

¿Qué es la carga viral?

La carga viral es la cantidad de virus, cuantificado por el número de copias de ácido ribonucleico (ARN) de VIH, por mililitro de plasma. La carga viral permite saber cuál es la actividad de replicación del virus. También se utiliza como marcador pronóstico y para monitorizar la eficacia del tratamiento antirretroviral. Las técnicas actuales de determinación de la carga viral son muy sensibles y tienen un límite de detección de 20 copias/ml. Cuando el tratamiento es eficaz, el virus se multiplica por debajo de esta cantidad (replicación residual), y las técnicas no son capaces de detectarlo. Se dice entonces que la carga viral es indetectable (que no es sinónimo de ausencia de virus). La carga viral está en relación con la cifra de CD4.

¿Cómo se transmite?

El VIH se transmite de forma exclusiva de madre a hijo, por contactos directos con sangre o a través de las relaciones sexuales.
El método más eficaz para evitar la transmisión maternofilial es el tratamiento de la madre durante la gestación. La determinación rutinaria en bancos de sangre del VIH ha eliminado la transmisión del virus por esta vía.
Además, los programas de metadona y el uso individual de las jeringuillas han reducido de forma drástica la transmisión entre drogadictos.
Asimismo, el uso de preservativos reduce la transmisión sexual.
Cabe recordar que una carga viral indetectable, debida al tratamiento antirretroviral, reduce de forma significativa la transmisión de la infección.

¿Puedo transmitirlo a mi familia?

Las vías de contagio son las expuestas anteriormente. La vida cotidiana y la convivencia familiar no conllevan un riesgo de transmisión de la infección.

¿Qué pruebas me van a hacer?

¿Por qué hacerse la prueba?

Cuanto antes se sepa si la persona está infectada, antes podrá beneficiarse del tratamiento médico y, por lo tanto, mejorar su calidad de vida, adoptar medidas para evitar una reinfección y evitar la transmisión del virus.

¿Quién debe hacerse la prueba?

Cualquier persona que se ha expuesto al virus puede estar infectada. Por lo que es recomendable que se hagan la prueba las personas:

Que hayan tenido relaciones sexuales con penetración o relaciones orales o contacto con semen y secreciones vaginales sin preservativo. Y que las hayan mantenido con una o varias parejas de las que desconoce si están infectadas o no;

Consumidoras de drogas inyectables y que hayan compartido el material;

Mujeres embarazadas o que quieran tener un hijo;

Que hayan padecido infecciones de transmisión sexual;

Que quieren dejar de utilizar el preservativo y no tienen otras relaciones.

¿Cuándo me tengo que hacer la prueba?

En el momento que se tenga la sospecha de infección. De todas formas, para que el resultado sea totalmente fiable, hay que esperar tres meses desde la posible infección. Si se ha producido contagio, probablemente se sabrá antes de este período.

¿Qué hacer ante un resultado positivo?

Una persona a la que le detectan anticuerpos en sangre significa que tiene el VIH en su organismo, es decir, que se ha infectado y, por lo tanto, puede infectar a otras personas.
No obstante, que el resultado sea positivo, no implica tener el sida ni que éste se vaya a desarrollar. De ahí, la importancia de detectar a tiempo la infección y realizar el tratamiento.
El hecho de que el resultado sea positivo, obviamente, puede provocar cambios emocionales, por lo que es recomendable acudir al médico para obtener información y recibir toda la atención necesaria. Contactar con otras personas afectadas, también puede ser de gran ayuda.
Para mejorar la salud de la persona infectada se deben seguir unas pautas sencillas; tener relaciones seguras para evitar la transmisión y reinfección; no compartir jeringuillas ni objetos de higiene personal y consultar con el ginecólogo en caso de querer tener un hijo.

¿Qué hacer ante un resultado negativo?

Un resultado negativo a los tres meses de la sospecha de infección (y sin que haya otra exposición de riesgo durante este período) confirma que la persona no está infectada.

¿Qué tratamientos hay?

¿Tengo que hacer un tratamiento?

Las recomendaciones, en general, indican que debe iniciarse el tratamiento cuando la cifra de CD4 es inferior a 350 células/ml o cuando, si esta cifra es superior, la carga viral es inusualmente alta. Sin embargo, se puede aconsejar el inicio del tratamiento en cualquier momento de la infección, siempre que el paciente esté dispuesto a realizarlo de por vida y de forma correcta.

¿Qué efectos secundarios me va a producir el tratamiento?

El perfil de toxicidad de los fármacos ha mejorado de forma sustancial.
En la actualidad, se toleran bien y la lipodistrofia ya no suele ser un problema en los pacientes que inician el tratamiento. La disponibilidad de varios fármacos de la misma familia permite realizar cambios terapéuticos en caso de intolerancia a cualquiera de ellos y adaptar el tratamiento a cada persona.

¿Qué pruebas médicas me realizarán tras el diagnóstico?

Se realizará una extracción de sangre para calcular la cantidad de VIH en el cuerpo (carga viral) y la salud del sistema inmunitario (recuento de células CD4). También el médico pedirá algunas pruebas para detectar otras enfermedades como la tuberculosis y algunas infecciones de transmisión sexual. A veces, se recomienda la administración de alguna vacuna

¿Por qué y cuándo es necesario tomar el tratamiento?

El tratamiento evita que el virus se reproduzca en el organismo y que el sistema inmunitario se deteriore. En la mayoría de los casos, se recomienda iniciar el tratamiento antes de que el recuento de células CD4 (aquellas a las que ataca el virus) descienda por debajo de 500 células/mm3.

¿Cómo tengo que tomar la medicación?

Es muy importante tomar la medicación tal y como la ha pautado el médico. Esto significa tomar las dosis adecuadas cada día en el momento apropiado y tener en cuenta las restricciones alimentarias (si las hubiese).

¿Qué tratamiento contra el VIH puedo recibir?

El tratamiento consiste en una combinación de, como mínimo, tres medicamentos diferentes que el médico adaptará a las necesidades de cada persona.

¿Cómo sabré si la medicación está funcionando?

Es conveniente medir la carga viral en sangre a las 4 semanas del inicio del tratamiento contra el VIH para comprobar si este funciona o se está tomando de forma adecuada. Después, la prueba de carga viral se hará cada 3-6 meses. Si la carga viral es indetectable y el recuento de células CD4 se mantienen elevados (o en aumento) significa que el virus se encuentra en los niveles esperados y el tratamiento funciona.

¿Qué efectos secundarios puedo esperar?

Los más frecuentes son dolor de cabeza, mareos, molestias gastrointestinales, trastornos del sueño, entre otros. La mayoría son leves y se producen al inicio del tratamiento. En el caso de que un efecto adverso sea grave y/o duradero, es importante comunicárselo al médico. Los análisis rutinarios también permiten detectar la presencia de efectos secundarios a medio y largo plazo.

Vivir con VIH

¿Qué esperanza de vida tengo?

El tratamiento antirretroviral es muy eficaz, siempre y cuando el paciente lo realice de forma correcta, ya que se consigue reducir la replicación del virus. Esto conlleva una mejora del sistema inmunitario.
Aunque la experiencia con las terapias triples se reduce a unos 15 años, la esperanza de vida de los pacientes infectados por el VIH (tratados de forma correcta con terapia antirretroviral de alta eficacia y que mantienen cargas virales indetectables) es similar a la de la población general sin infección por VIH o solo ligeramente inferior. Y todo ello, con una buena calidad de vida.

¿Qué pasa si una persona infectada que convive con nosotros se hace una herida?

La persona que realice la cura de las heridas debe utilizar guantes en todos los casos, tanto si sabe que la persona herida está infectada como si no lo sabe. Antes de colocarse los guantes y después de quitárselos debe lavarse las manos con agua y jabón o con una solución alcohólica.
Los guantes deben utilizarse siempre que se manipule sangre, fluidos corporales, secreciones, mucosas o pieles no intactas y objetos que puedan estar contaminados.

¿Puedo tener acceso a la información sobre mi enfermedad?

Todo paciente tiene derecho a recibir información sobre el proceso asistencial y su estado de salud. Además, la ley contempla el derecho a acceder a la historia clínica cuando el paciente lo solicite.

¿Puedo cambiar de médico especialista?

Todo paciente tiene derecho a recibir información para la elección de médico y de centro hospitalario y, por consiguiente, a cambiar de médico y/o de centro si lo considera necesario.

¿Mis datos médicos y personales están protegidos?

Los datos de cada paciente son confidenciales y deben estar protegidos por el centro hospitalario para que nadie pueda acceder a ellos sin previa autorización legal.

¿Pueden realizarme pruebas médicas sin mi autorización?

El médico debe informar al paciente de todas las pruebas y el  procedimiento diagnóstico o terapéutico que le van a hacer para que de su consentimiento.

Me han ofrecido la posibilidad de participar en un ensayo clínico, ¿qué puedo hacer?

Participar en un ensayo clínico es un acto voluntario y, por lo tanto, nadie puede obligar a hacerlo. La decisión de participar debe contar con el consentimiento del paciente por escrito a quien se debe haber informado de forma previa.

¿Qué puedo hacer si soy objeto de discriminación en mi hospital?

Se puede presentar una queja ante el servicio de atención al paciente del hospital, ante el defensor del paciente de la comunidad autónoma o emprender acciones legales. Ningún paciente puede ser discriminado por su origen étnico, por razón de género, orientación sexual, discapacidad o cualquier circunstancia personal o social.

Información documentada por:

Emma Fernández
Felipe Garcia

Publicado: 20 de febrero del 2018
Actualizado: 20 de febrero del 2018

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