Diagnóstico del VIH

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Para el diagnóstico de la infección por VIH se utiliza un método indirecto denominado serología. Este tipo de análisis sirve para detectar si hay anticuerpos contra el VIH, unas sustancias que el sistema inmunitario produce cuando reconoce el virus como un cuerpo extraño. La presencia de anticuerpos indica infección por el virus.

Desde que la persona contrae la infección hasta que su sistema inmune desarrolla anticuerpos, transcurre un tiempo, denominado periodo ventana, que dura entre seis y ocho semanas y en el que las pruebas diagnósticas para la detección de anticuerpos son negativas. Por este motivo, es recomendable repetir la prueba a partir del tercer mes desde la última relación de riesgo.

Valoración inicial del estado de salud y seguimiento clínico

En la mayoría de los casos, las decisiones médicas que puedan elegirse respecto a la salud del paciente en ese momento no son extremadamente urgentes. Por ello, es importante tranquilizarse y tomarse tiempo. Asumir y adaptarse al VIH permitirá comprender mejor después qué pruebas y exploraciones se harán y cuál es su finalidad.

Las primeras semanas y meses resultan fundamentales para conocer cuál es el estado de salud general de la persona y el de la infección por VIH en el momento del diagnóstico. Para ello, es muy probable que sea necesario acudir varias veces al hospital para realizar diferentes pruebas y análisis.

Para muchas personas puede suponer un gran esfuerzo no saltarse ninguna cita médica en esta fase inicial, en la que es probable que no hayan asumido todavía su diagnóstico de VIH y tengan dificultades para adaptarse a esta nueva situación.

Es importante saber que en la valoración inicial, la visita con la enfermera puede ser de gran ayuda en el proceso de adaptación a la nueva situación de salud. En la valoración inicial se abrirá la historia clínica, un documento en el que se recogerán y anotarán, entre otros aspectos, todos los datos relativos a la salud de la persona, los resultados de pruebas, análisis y la evaluación del estado de cada una de las citas. Se trata de un documento confidencial, eso significa que solo el equipo médico y el paciente podrán tener acceso a él. También se realizará una exploración física completa.

Después de todo el seguimiento rutinario, se hará una analítica de sangre que proporcionará información muy valiosa sobre el estado de salud, el estado de la infección por VIH y el sistema inmunitario. La analítica incluye dos resultados a los que se deberían prestar especial atención:

  • Recuento de CD4. Indica la concentración de células CD4 en la sangre lo que permite comprobar la fortaleza del sistema inmunitario. Cuantas más, mejor.
  • Nivel de carga viral. Indica la cantidad de VIH presente en la sangre. Lo ideal es tener la menor cantidad posible.

En la analítica también se miden otros parámetros importantes para conocer la salud:

  • Recuento sanguíneo completo (hemograma). Permite saber la cantidad de glóbulos rojos y blancos en sangre. Esto proporciona mucha información sobre el estado de salud.
  • Nivel de glucosa. Permite evaluar la presencia de diabetes y/o el riesgo de desarrollar esta enfermedad en un futuro.
  • Nivel de lípidos. Resulta útil para saber si los niveles de grasas en sangre ponen en riesgo el corazón.
  • Función hepática. Permite conocer si el hígado es capaz de procesar la medicación de forma correcta.
  • Función renal. Sirve para comprobar si los riñones pueden eliminar los productos de desecho del organismo.

Prueba rápida de diagnóstico

En los últimos años se han popularizado las llamadas pruebas rápidas frente al VIH. Consisten en tomar una muestra de saliva (menos sensible) o una gota de sangre, a través de un pinchazo en un dedo, para detectar si la persona ha generado anticuerpos. Esta prueba se utiliza mucho en los cribados de poblaciones muy grandes de personas. Se puede realizar en hospitales y también en muchas ONG, así como en los Centros de Atención Primaria. Un resultado positivo, en cualquier caso, obliga a una confirmación por el método clásico de detección de anticuerpos (ELISA) en un análisis de sangre.

Estudio de contactos: T-comunico

Un estudio de contactos de VIH consiste en buscar a las personas que han mantenido relaciones sexuales de riesgo con el paciente recién diagnosticado de infección por VIH.  De esta manera, los contactos son conscientes del posible riesgo de infección por VIH y pueden realizarse la prueba.

Información documentada por:

Emma Fernández
Felipe Garcia

Publicado: 20 de febrero del 2018
Actualizado: 20 de febrero del 2018

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