Síntomas y signos del Tumor de la Hipófisis

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A menudo los tumores hipofisarios son asintomáticos y su hallazgo es causal al realizarse una prueba de imagen cerebral por otro motivo. Los síntomas están relacionados con el tamaño de la lesión, la relación con las estructuras vecinas y la producción de hormonas.

Los síntomas se pueden dividir en tres grupos:

  • Síntomas relacionados con la compresión de estructuras vecinas (efecto de masa). Depende de su tamaño y localización. Pueden presentar dolor de cabeza, alteración del campo visual por afectación del quiasma óptico (pérdida de la visión más lateral en ambos ojos) o visión doble, por afectación de los nervios que controlan el movimiento de los ojos. Puede presentarse en adenomas funcionantes y no funcionantes.
  • Síntomas relacionados con déficit de hormonas. Por presionar la hipófisis sana se altera la síntesis normal de hormonas hipofisarias. El  déficit de alguna de estas hormonas puede requerir tratamiento sustitutivo, por lo que es importante que ante un tumor hipofisario se valoren todas las hormonas hipofisarias. Ello puede dar lugar a cansancio, aumento de peso, disminución de la libido, alteración del ritmo menstrual, cambios anímicos... Puede presentarse en adenomas funcionantes y no funcionantes.
  • Producción hormonal excesiva. Se presenta en los adenomas funcionantes. En función de la hormona que se produce en exceso, los síntomas son diferentes.
    • Prolactinoma. Es el adenoma funcionante más frecuente. Se debe a un aumento de la secreción de prolactina. En las mujeres se manifiesta clínicamente con alteración del ritmo menstrual, galactorrea (secreción láctea por el pezón) y disminución de la libido. En los varones se asocia a la disminución del deseo sexual y disfunción eréctil.
    • Somatotropinoma. Se debe a un exceso de producción de hormona de crecimiento y es la causante de la acromegalia cuando aparece en el adulto o del gigantismo cuando aparece en la infancia (los cartílagos de crecimiento están abiertos). Los síntomas pueden ser muy progresivos, por lo que se puede retrasar el diagnóstico; los más característicos son el aumento gradual del tamaño de manos, pies, la mandíbula con la aparición de rasgos toscos (necesidad de cambiar de número de calzado, no caben los anillos ni los sombreros que antes iban bien...), crecimiento de los labios  y la nariz, sudoración, mayor sudoración, tendencia a roncar...
    • Tirotropinoma. Son adenomas productores de tirotropina (TSH) dando lugar clínicamente a un hipertiroidismo por la producción excesiva de tiroxina. Son muy poco frecuentes.
    • Corticotropinoma. También conocido como enfermedad de Cushing, se debe a un exceso de producción de corticotropina (ACTH). Clínicamente, las personas afectadas tienden a ganar peso, con cara redondeada de “luna llena”, aparición de estrías de color rojo vinoso, aparición de hipertensión, diabetes, osteoporosis...
Información documentada por:
Julia AlcazarEnfermera — Servicio de NeurocirugíaJoaquim EnseñatNeurocirujano — Servicio de NeurocirugíaMireia MoraEndocrinóloga — Servicio de Endocrinología

Publicado: 20 de febrero del 2018
Actualizado: 20 de febrero del 2018

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