Síntomas del Trastorno Depresivo

Tiempo de lectura: 3 min

Los síntomas de un trastorno depresivo pueden variar mucho de una persona a otra, por lo que no todos los pacientes tienen los mismos síntomas ni se manifiestan con la misma intensidad.

Ansiedad, miedo, preocupación

Reducción de la autoestima o de la autovaloración personal (respecto a la que presentaba antes de la enfermedad). Este síntoma es especialmente frecuente en la depresión mayor (en menor medida en la distimia y en el trastorno adaptativo).

incapacidad para disfrutar

Incapacidad para disfrutar (la exposición a intereses habituales no comporta la mejora transitoria de su estado de ánimo). Este síntoma es especialmente frecuente en la depresión mayor (en menor medida en la distimia y en el trastorno adaptativo).

Insatisfacción

El estado de ánimo se caracteriza por sensación de insatisfacción, de desánimo, desamparo y abatimiento. Este síntoma es especialmente frecuente en la distimia (en menor medida en la depresión mayor y en el trastorno adaptativo).

Disminución de la motivación

Reducción de motivaciones, con la consiguiente tendencia a la reducción de actividad. Personas y actividades previamente placenteras ahora no producen ilusión o lo hacen en menor medida. 

Reducción de la concentración

Reducción en la capacidad de concentración. La persona lo describe como dificultad para pensar, dificultad para atender, dificultad para comprender lo que lee o lo que escucha y/o dificultad para memorizar. 

Pensamiento pesimista

Pensamientos pesimistas, con tendencia a considerar que no es posible modificar el curso de las cosas (pensamiento de incurabilidad y de desesperanza). 

pensamientos relacionados con la muerte

Pensamientos relacionados con la muerte, bien en forma de “sería mejor estar muerto” u “ojalá no me despertara”, o bien pensando y planificando el método para quitarse la vida.

pensamiento repetitivo

Pensamiento repetitivo. Tendencia a dedicar muchas horas del día a dar vueltas y vueltas a las cuestiones o sentimientos que le preocupan. 

Aumento de la irritabilidad

Aumento de la irritabilidad con sensación de fácil pérdida de control.

Lágrima, llorar

Labilidad afectiva (cambios bruscos de humor) o tendencia al llanto fácil.

cambios apetito y peso

Cambios en el apetito y en el peso. Frecuente pérdida de apetito y peso. A veces sucede lo contrario, el individuo puede referir aumento de apetito o ingesta compulsiva de alimentos calóricos, como forma de reducir la ansiedad. 

Insomnio

Insomnio. Puede manifestarse como dificultad para conciliar el sueño, despertares frecuentes, insomnio global u horarios de sueño caóticos. 

Síntomas físicos

Síntomas físicos. Dolor de cabeza, en particular en la zona de la frente y detrás de los ojos, a modo de presión de dentro a fuera (como si se estuviera hinchando un globo en la parte anterior del cerebro) y molestias digestivas, en especial, sensación de nudo o presión en la zona del estómago o del cuello. 

Ansiedad, miedo, preocupación

Ansiedad a modo de inquietud o temor. El paciente puede tener sensación de temor mantenido indefinido, como si en cualquier momento pudiera suceder algo negativo, permaneciendo en alerta constante frente a una amenaza inespecífica.

Como consecuencia de este conjunto de posibles síntomas, la persona con un trastorno depresivo suele tender a la apatía, a la reducción de la actividad social y a la evitación o aplazamiento de la toma de decisiones.

Información documentada por:
Joana Guarch DomènechPsicóloga — Servicio de Psiquiatría y PsicologíaVíctor NavarroPsiquiatra — Servicio de Psiquiatría y Psicología

Publicado: 3 de abril del 2018
Actualizado: 3 de abril del 2018

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