Pronóstico del Trastorno Depresivo

Tiempo de lectura: 4 min

El pronóstico de la enfermedad suele estar muy asociado a la presencia de factores desencadenantes. Cuando el trastorno depresivo aparece de forma totalmente espontánea, el pronóstico suele ser muy favorable. Por el contrario, cuando está asociado a algún suceso precipitante o a características de la personalidad del paciente, suele haber más tendencia a la cronicidad (o dicho de otro modo, peor respuesta al tratamiento).

Complicaciones agudas del Trastorno Depresivo

La principal complicación aguda a destacar es el suicidio (o intento de suicidio):

  • Las personas que padecen un trastorno depresivo tienen un riesgo de suicidio 30 veces superior a la población general.
  • Aproximadamente un 15% de los pacientes que padecen un trastorno depresivo, realizan como mínimo un intento de suicidio.

La existencia de cualquiera de estos factores y, sobre todo, la combinación de varios de ellos, debe poner en alerta ante la posibilidad de que se produzca un intento de suicidio:

  • Sentimiento de desesperanza muy intenso.
  • Ansiedad elevada. 
  • Ideas recurrentes de suicidio.
  • Personalidad muy impulsiva o muy autoexigente. La impulsividad se asocia especialmente con el aumento del riesgo de intento de suicidio; la autoexigencia se asocia esencialmente con un mayor riesgo de suicidio consumado.
  • Sensación subjetiva u objetiva de soledad (por ejemplo, viudedad).
  • Abuso de alcohol u otras drogas.
  • Coexistencia con otra enfermedad grave.
  • Maltrato físico y/o abuso sexual en la infancia.
  • Intento de suicidio previo.
  • Antecedente familiar de suicidio o de intento de suicidio.

Las ideas de suicidio son un síntoma más de la enfermedad.

Complicaciones crónicas del Trastorno Depresivo

La principal complicación a largo plazo de los trastornos depresivos, en particular en los subtipos distimia y depresión mayor, es su elevada tendencia a las recaídas.

No es posible predecir quién presentará un curso recurrente y quién no. No obstante, sí existen ciertos hechos que se asocian a una mayor o menor tendencia a presentar nuevos episodios.

  • Presencia de síntomas residuales (síntomas no curados por completo).
  • La edad de la persona en el momento de tener el último episodio. Cuanta más edad, mayor tendencia a recaer.
  • El número de episodios previos.
  • La intensidad de rasgos de personalidad disfuncionales

Hay que recordar que los trastornos depresivos pueden tener un desencadenante (por ejemplo, una situación ambiental estresante) o pueden ser aparentemente espontáneos. Por lo que es importante destacar que es muy característico de los trastornos depresivos que a mayor número de episodios previos más autonomía del trastorno; es decir, a más episodios previos, más probable es que el próximo episodio no tenga un desencadenante externo.

Información documentada por:
Joana Guarch DomènechPsicóloga — Servicio de Psiquiatría y PsicologíaVíctor NavarroPsiquiatra — Servicio de Psiquiatría y Psicología

Publicado: 3 de abril del 2018
Actualizado: 3 de abril del 2018

Suscríbete

Recibe información cada vez que este contenido se actualice.

¡Gracias por tu suscripción!

Comprueba tu bandeja de entrada, recibirás un mail de confirmación.

Ha ocurrido un error y no hemos podido enviar tus datos, por favor, vuelve a intentarlo más tarde.