Síndrome de Fatiga Crónica

Diagnóstico del Síndrome de Fátiga Crónica

Tiempo de lectura: 3 min

Primero hace falta reconocer que la persona esté expresando el síntoma fatiga. ¿Y qué es? La fatiga es la imposibilidad de hacer actividades físicas o neurocognitivas por encima de la voluntad. Es necesario diferenciarlo de otros síntomas como la astenia, el desánimo, la apatía, la pérdida de fuerza, la parálisis o la miastenia. La fatiga puede ser aguda (de menos de 15 días) o crónica (más de 6 meses).

Si el paciente tiene fatiga, y esta dura más de 6 meses (fatiga crónica), entonces se aplican los criterios diagnósticos para discernir si sufre el síndrome de fatiga crónica. Estos criterios clínicos son muy sensibles y específicos para esta enfermedad. Desafortunadamente, no hay ningún marcador analítico ni de imagen para el síndrome de fatiga crónica.

Criterios diagnósticos del síndrome de la Fatiga Crónica

En la actualidad no existe ninguna prueba que permita saber si una persona sufre el síndrome de fatiga crónica. Aunque es difícil diagnosticar esta enfermedad, se tienen que establecer unos criterios para guiar a los médicos en su diagnóstico.

Estos criterios se definieron por primera vez el año 1989, pero se han modificado en posteriores ocasiones. La propuesta actual admitida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) son los denominados “Criterios de Fukuda”,  que establecen que una persona tiene el síndrome de fatiga crónica si:

Afectación cognitiva

Presenta fatiga crónica persistente (6 meses como mínimo) o reincidente, inexplicada, que se presenta de nuevo o con un inicio definido, que no es el resultado de esfuerzos recientes, no mejora de forma significativa con el descanso, y ocasiona una reducción considerable de las actividades ocupacionales, educacionales, personales o sociales.

cuestionarios de síntomas

No presenta otras patologías que puedan ser causa de fatiga crónica.

El paciente tiene que presentar de forma simultánea 4 o más de los 8 síntomas/signos siguientes, y que todos ellos persistan durante 6 meses o más. después de la presentación de la fatiga:

Afectación cognitiva

Trastorno de la concentración o memoria a corto plazo.

faringitis, lengua, boca, mal sabor de boca

Faringitis.

inestabilidad motora

Dolor en las articulaciones, pero sin artritis.

dolor óseo

Dolor muscular.

Estrés psicológico intenso

Dolor de cabeza intenso.

Sueño no reparador

Sueño no reparador.

Aparición de fatiga

Malestar que dura más de 24 horas después de realizar un esfuerzo físico.

ganglios inflamados

Inflamación con dolor de los ganglios (adenopatías).

Grados de afectación

No todos los pacientes con síndrome de fatiga crónica tienen el mismo grado de afectación. Incluso la enfermedad en una misma persona puede tener oscilaciones de intensidad. No hay una única manera de medir el grado de afectación funcional. La Unidad de Síndrome de Fatiga Crónica del Hospital Clínic propuso una escala de afectación funcional que ha estado ampliamente aceptada y que gradúa la enfermedad de leve a grave.

  • (Grado I) – Leve. La actividad del paciente se reduce a la mitad de lo que hacía con anterioridad.
  • (Grado II) – Moderado. Vida limitada al domicilio y la actividad del paciente se reduce a una tercera parte de lo que hacía con anterioridad.
  • (Grado III) – Grave. Encamamiento predominante. Sin poder hacer ni una mínima actividad continuada.

Información documentada por:

Joaquín Fernández

Publicado: 20 de febrero del 2018
Actualizado: 20 de febrero del 2018

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