Retinopatía Diabética

Pronóstico de la Retinopatía Diabética

Tiempo de lectura: 2 min

El pronóstico visual depende mucho del grado de afectación de la retinopatía diabética y, sobre todo, de si hay o no edema macular diabético. Diagnosticada la enfermedad a tiempo, con los tratamientos actuales, se puede estabilizar y, en muchos casos, no afectar la visión. Sin embargo, algunas personas con edema macular crónico resistente al tratamiento pueden no recuperar nunca la visión central.

Complicaciones agudas

Hemorrágea vítrea

Hemorragia vítrea. Es el término que se utiliza para describir la hemorragia de la cámara posterior del ojo (el vítreo). Se puede desarrollar en una retinopatía proliferativa cuando los vasos sanguíneos 'nuevos' se rompen y sangran. Si se ha realizado láser previamente y la hemorragia no es grave, normalmente se puede esperar a que se resuelva. Si el área tratada con láser no es suficiente, puede haber riesgo de desarrollar otras complicaciones (como un desprendimiento de retina traccional), y en estos casos se puede necesitar cirugía antes para poder limpiar la sangre y completar el láser.

desprendimiento de retina

Retinopatía diabética proliferativa. Es la fase más avanzada de la retinopatía diabética. Se produce, principalmente, cuando muchos de los vasos sanguíneos de la retina se tapan e impiden un flujo suficiente de sangre. En un intento de suministrar sangre a la zona donde los vasos originales se han tapado, la retina responde creando nuevos vasos sanguíneos. Este proceso se denomina neovascularización. Pero, estos vasos nuevos, son anormales y no proporcionan el flujo sanguíneo adecuado a la retina. Frecuentemente, los nuevos vasos van acompañados de tejido cicatricial que puede hacer que la retina se arrugue o se produzca un desprendimiento de retina traccional.

glaucoma, presión ocular

Glaucoma neovascular. Este es un tipo de glaucoma muy grave que se puede producir en la diabetes. Aparece cuando "nuevos vasos" crecen y se extienden por todo el ojo. El tratamiento implica láser y, en algunos casos, se puede combinar con terapia intravítrea de anti-VEGF.

Complicaciones crónicas

En las personas con diabetes, el exceso de azúcar en la sangre puede dañar los vasos sanguíneos diminutos de la parte más profunda del ojo (retina) o bloquearlos de forma completa.

Esta condición es la retinopatía diabética. En ocasiones, las pequeñas protuberancias (microanaurismes) sobresalen de las paredes de los vasos, filtran o extraen líquido y sangre a la retina. Este líquido puede causar hinchazón (edema) en la parte central de la retina (mácula). Se trata de una complicación ocular grave y crónica llamada edema macular diabético que puede causar problemas de visión o ceguera.

El edema macular es la forma más común de pérdida de la visión en personas con diabetes, especialmente si no se trata. Es una complicación crónica, que a pesar de poderse tratar, no tiene un tratamiento definitivo. Se debe individualizar la pauta de tratamiento de cada paciente, pero a menudo se requieren inyecciones repetidas de fármacos para controlar las recurrencias del edema.

Información documentada por:

Marc Figueras
Anna Sala
Victòria Hernández

Publicado: 3 de julio del 2018
Actualizado: 3 de julio del 2018

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