Diagnóstico de la Hipercolesterolemia

Tiempo de lectura: 2 min
carpeta con historia clínica

Historia clínica y la exploración física. Son parte fundamental del diagnóstico de la hipercolesterolemia y sirven para descartar causas secundarias.

Tubo extracción de sangre

Análisis de sangre completo (y de orina, en algunas ocasiones). Es la prueba más importante para determinar la causa. Con esta exploración se pueden descartar hipercolesterolemias debidas a otras enfermedades como la diabetes, el hipotiroidismo o algunas alteraciones del riñón o del hígado. Para hacer un diagnóstico correcto, además del colesterol total, es necesario realizar un perfil lipídico completo que incluya la cifra de triglicéridos y los niveles de colesterol-LDL (colesterol “malo”) y de colesterol-HDL (colesterol “bueno”). Unas cifras de colesterol total muy elevadas, superiores a 310 mg/dL en adultos y 230 mg/dL en niños, pueden estar asociadas a alguna de las enfermedades genéticas graves que se relacionan, además, a problemas cardiovasculares a edades tempranas (como por ejemplo la hipercolesterolemia familiar), por lo que se debe estudiar en profundidad.

Otras pruebas diagnósticas más complejas, como otras determinaciones en el análisis de sangre o estudios genéticos, solo se realizan en casos seleccionados (sospecha de enfermedades genéticas como la hipercolesterolemia familiar) y en centros especializados.

Información documentada por:

Antonio J. Amor
Daniel Zambón
Emilio Ortega
Gemma Yago
Violeta Moizé

Publicado: 2 de octubre del 2018
Actualizado: 2 de octubre del 2018

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