Esquizofrenia

Vivir con Esquizofrenia

Tiempo de lectura: 2 min

La esquizofrenia no solo supone tener una distorsión de la realidad, sino que los problemas cognitivos y la disminución del rendimiento académico son habituales, así como el distanciamiento del entorno social, debido a la propia enfermedad y al estigma social.

La clave para un buen tratamiento consiste en la información que el equipo médico transmita al paciente y a los familiares en cuanto a:

  • Asegurar el cumplimiento de la medicación para que los síntomas remitan y evitar recaídas;
  • Informar sobre las dificultades que la persona con esquizofrenia puede encontrar al reincorporarse a su vida anterior, para intentar adaptar las expectativas y la presión sobre el paciente, y
  • Clarificar las ideas sobre la influencia de las drogas sobre la esquizofrenia.

¿Cómo pueden ayudar los familiares?

  • Observar al paciente. En un primer momento, y para poder realizar una intervención precoz, es importante que cuando se observe que un familiar presenta conductas extrañas, dice incoherencias o tiende poco a poco al aislamiento, se consulte a un médico o a un especialista, a un centro de salud mental o a un hospital para poder valorar si puede ser el inicio de una patología psiquiátrica.
  •  Informarse sobre la enfermedad. Si un familiar es diagnosticado de esquizofrenia, pedir información sobre la enfermedad a los profesionales y obviar «antiguos tabúes» e informaciones tergiversadas o sensacionalistas.
  • Evitar situaciones de conflicto. Intentar, en la medida de lo posible, las situaciones de conflicto en la familia para reducir los factores estresantes que influyen de forma contraproducente en la evolución de la enfermedad. No es recomendable ni una sobreprotección excesiva ni una conducta pasiva ante la persona con esquizofrenia.
  • Motivar al paciente. Para que tome la medicación y siga los controles psiquiátricos y psicológicos.
  • Hacer un esfuerzo por entender la situación. Intentar conocer el comportamiento del paciente, sin recriminarle ni burlarse de él, ya que nadie es culpable de esta enfermedad.
  • No darle la razón ni negar lo que hace. Al aparecer los síntomas psicóticos no se trata de darle la razón ni de negarle lo que está diciendo; hay que explicarle que se entiende cómo se siente y que por este motivo se le quiere ayudar. Después, es importante contactar con su médico, o si el trastorno psiquiátrico del enfermo está muy descompensado, avisar al servicio de urgencias para que lo visiten rápidamente en un centro hospitalario.
  • Aceptación de la enfermedad. Las familias que logran aceptar la enfermedad de su familiar consiguen desarrollar una esperanza realista tanto para el paciente como para sí mismos, y entienden que es posible hacer frente a la enfermedad y vencerla.

Información documentada por:

Miquel Bernardo
Miquel Bioque

Publicado: 20 de febrero del 2018
Actualizado: 20 de febrero del 2018

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