Evolución de la Esquizofrenia

Tiempo de lectura: 2 min

Hoy en día sabemos que alrededor de un tercio de los pacientes padecen un único episodio psicótico a lo largo de su vida del que se recuperan por completo, o quedan prácticamente sin secuelas, tras un periodo de tratamiento. El resto de personas con esquizofrenia es capaz de llevar una vida razonablemente adaptada con un tratamiento antipsicótico adecuado y continuado. Entre un 25-35% de las personas con esquizofrenia presentan una forma resistente al tratamiento, por lo que precisan de intervenciones terapéuticas más complejas, generalmente combinando varios tratamientos farmacológicos, psicosociales y biológicos (entre los que se incluye la terapia electroconvulsiva). Alrededor de un 10% de las personas con esquizofrenia fallecen por suicidio, motivo por el cual este es uno de los aspectos más relevantes en la evaluación y seguimiento de estas personas. 

La regla de los tres tercios

Tradicionalmente, se ha mantenido que el pronóstico de los pacientes con esquizofrenia sigue la regla de los tercios. De acuerdo con esta regla, un tercio de los pacientes sólo tendrá un episodio psicótico a lo largo de su vida; otro tercio experimentará diferentes episodios psicóticos que remitirán con poco deterioro y conservación del funcionamiento psicosocial; y otro tercio presentará síntomas psicóticos de forma continua con marcado deterioro e incapacidad funcional.

Aunque cada paciente es único, se han identificado una serie de factores de buen y mal pronóstico, que aportan una idea general de la evolución a largo plazo. La intensidad y, sobre todo, la duración con o sin tratamiento de los episodios psicóticos influyen de manera negativa en la evolución, ya que predisponen a la aparición de los síntomas residuales.

En líneas generales, puede verse que existen factores donde no es posible intervenir (sexo, historia familiar de esquizofrenia o tipo de personalidad previa), mientras que otros son el caballo de batalla desde el principio.

En este sentido, es imprescindible un diagnóstico rápido, con un inicio precoz del tratamiento farmacológico y psicológico.

Factores de buen pronóstico:

  • Sexo femenino.
  • Inicio tardío.
  • Ausencia de antecedentes familiares o historial familiar de trastornos afectivos (depresión, trastorno bipolar).
  • Buena adaptación previa, inicio agudo, coincidiendo con factores vitales estresantes.
  • Cuadro con predominio de síntomas positivos sobre otros síntomas.
  • Ausencia de alteraciones neuroestructurales en la neuroimagen y buenos resultados en las pruebas neuropsicológicas.
  • Buena respuesta a la medicación.
  • Ritmo de vida con cierta estabilidad de horarios laborales y de sueño, evitar el consumo de sustancias, etc.
  • Cumplimiento estricto de la medicación y de los controles.

¿Cuáles son las complicaciones médicas asociadas a la esquizofrenia?

Diferentes estudios realizados a largo plazo muestran que los pacientes con esquizofrenia presentan una menor esperanza de vida con respecto a la población general. Aparte de los fallecimientos por suicidios (5%-10%) o accidentes, existe un aumento de frecuencia de otras enfermedades médicas. Entre ellas, destaca la diabetes, los problemas cardiovasculares y determinados procesos cancerígenos. También se asocia a una tasa mayor de tabaquismo y de peores hábitos de salud general (alimentación, sedentarismo,…).

Información documentada por:

Miquel Bernardo
Miquel Bioque

Publicado: 20 de febrero del 2018
Actualizado: 20 de febrero del 2018

Mantente al día sobre este contenido

Suscríbete para recibir información sobre las últimas actualizaciones relacionadas con este contenido.

¡Gracias por tu suscripción!

Comprueba tu bandeja de entrada, recibirás un mail de confirmación.

Ha ocurrido un error y no hemos podido enviar tus datos, por favor, vuelve a intentarlo más tarde.