Tratamiento de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal

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La enfermedad inflamatoria intestinal es una enfermedad crónica y hasta la fecha no se ha descubierto ningún tratamiento que sea curativo. Sin embargo, se dispone de una amplia batería de fármacos que permiten tener un adecuado control de los síntomas que mejoran la calidad de vida de los pacientes.

El tratamiento de la enfermedad inflamatoria intestinal es complejo y muy variable de un paciente a otro por lo que requiere un enfoque muy individualizado. Los síntomas que presenta el paciente y los resultados de las pruebas son los que sirven de guía a la hora de prescribir un tratamiento u otro.

El objetivo del tratamiento es la desaparición de los síntomas y la restauración de la calidad de vida de los pacientes mediante la cicatrización de las lesiones que producen inflamación intestinal, para evitar así la progresión de la enfermedad y sus posibles complicaciones.

A lo largo del curso evolutivo de la enfermedad inflamatoria intestinal aparecen episodios de actividad inflamatoria, denominados “brotes”, y periodos en los que el paciente está asintomático, lo que se conoce como “remisión.

Existen dos tipos de tratamiento, el que se utiliza para controlar la clínica en los brotes de actividad, para que desaparezcan los síntomas y evitar complicaciones, y el tratamiento de mantenimiento para mantener la enfermedad inactiva y evitar la reaparición de síntomas.

¿Cuáles son los tratamientos disponibles?

La elección del tratamiento depende del tipo de enfermedad (colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn), la localización, el grado de la actividad inflamatoria (leve, moderada, grave), la edad, el curso previo de la enfermedad, la respuesta previa a los medicamentos y las necesidades del paciente. Por este motivo, es muy importante que la elección del tratamiento sea personalizada.

Los tratamientos disponibles para la enfermedad inflamatoria intestinal incluyen:

fármacos

Salicilatos. Son fármacos antiinflamatorios con un mecanismo de acción local sobre el colon. No son inmunosupresores, por lo que no disminuyen las defensas y son muy seguros. Se pueden administrar por vía oral o por vía rectal en forma de supositorio, espuma o enema. Se utilizan como tratamiento de mantenimiento o durante los brotes leves-moderados en la colitis ulcerosa. Para la enfermedad de Crohn no han demostrado ser eficaces (solo en casos muy concretos de afectación leve limitada al colon).

Medicamentos, pastillas

Corticoides. Son fármacos con efecto antiinflamatorio e inmunosupresor. Se utilizan en brotes moderados y graves de la enfermedad y su uso se limita de manera exclusiva a los brotes de actividad, ya que tienen muchos efectos secundarios si se utilizan durante largos periodos. Por este motivo, no se deben tomar nunca para el mantenimiento de la remisión.

Pastillas azules, blancas y verdes

Inmunosupresores. Son fármacos que modulan la respuesta exagerada del sistema inmunitario y disminuyen la inflamación. Se utilizan en aquellos pacientes que no responden a los corticoides o en aquellos que dependen de estos de forma continuada. Son eficaces para mantener la enfermedad inactiva sin necesidad de tomar corticoides.

Inyección

Terapia biológica. El mejor conocimiento de la enfermedad inflamatoria intestinal ha contribuido al desarrollo de nuevos tratamientos, que actúan sobre diferentes factores inmunológicos e inflamatorios implicados en la regulación y mantenimiento de la enfermedad.

La terapia biológica se utiliza cuando han fracasado los tratamientos convencionales, como corticoides e inmunosupresores, aunque en determinadas circunstancias (casos de enfermedades graves ya en el diagnóstico) se pueden utilizar como tratamiento de primera línea.

tubo ensayos clínicos

Ensayos clínicos. Los ensayos clínicos son estudios de investigación médica en los que se evalúan fármacos en desarrollo con mecanismos de acción diferentes de los ya aprobados por las agencias reguladoras. Los ensayos clínicos son necesarios para obtener nuevas opciones terapéuticas y avanzar en el conocimiento de nuevas terapias farmacológicas.

cirugía bisturí

Cirugía. La cirugía está indicada cuando fracasa el tratamiento médico. Suele realizarse por laparoscopia, una técnica quirúrgica mínimamente invasiva, que permite una rápida recuperación con un menor riesgo de complicaciones.

Información documentada por:
Marta GallegoEnfermera — Servicio de GastroenterologíaIngrid OrdàsGastroenteróloga — Servicio de Gastroenterología

Publicado: 20 de febrero del 2018
Actualizado: 20 de febrero del 2018

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