Enfermedad Inflamatoria Intestinal

Diagnóstico de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal?

Tiempo de lectura: 2 min

El diagnóstico es fundamental para identificar, no solo las zonas del intestino que están inflamadas, sino también la gravedad de las lesiones, ya que esto permite iniciar el tratamiento más adecuado de forma individualizada.

Tubo extracción de sangre

Analítica de sangre. Permite detectar parámetros que traducen la existencia de inflamación, de anemia y/o la presencia de infecciones.

análisis de heces

Análisis de heces. Permite diagnosticar infecciones concomitantes (bacterias, parásitos). Existen también indicadores específicos que permiten confirmar la existencia de inflamación intestinal (calprotectina).

endoscopia digestiva

Endoscopia digestiva (gastroscopia, colonoscopia). Estas pruebas son necesarias para establecer el diagnóstico porque permite visualizar de forma directa la mucosa intestinal (capa más interna del intestino) y obtener biopsias. No es solo fundamental para el diagnóstico de la enfermedad, sino también para monitorizar la respuesta a los tratamientos. 

La colonoscopia permite ver el colon (intestino grueso) y también, si es necesario, la parte final del intestino delgado (íleon terminal).

La gastroscopia permite la visualización del esófago, estómago y la parte más próxima al intestino delgado (duodeno).

cápsula endoscópica

Cápsula endoscópica. Consiste en un dispositivo de reducidas dimensiones que se ingiere y permite tomar imágenes de todo el tubo digestivo durante su recorrido hasta que es expulsado por el ano. Es muy útil para hacer un estudio completo del intestino delgado (segmentos a los cuales no se puede acceder por la gastroscopia ni por la colonoscopia).

ecografía

EcografíaEs una prueba radiológica que, en algunos casos, resulta necesaria para determinar la ubicación del proceso inflamatorio y descartar otras enfermedades con síntomas similares (por ejemplo, una apendicitis).

radiografía de tórax

Otras pruebas radiológicas. Las radiografías abdominales, la tomografía computarizada (TC) y/o la resonancia magnética (RM) son de gran utilidad para diagnosticar complicaciones (estenosis, fístulas), así como para determinar qué partes del intestino están afectadas por la enfermedad.

Las pruebas de imagen ayudan a valorar las complicaciones, completar el estudio de la extensión de la enfermedad y valorar la respuesta a los tratamientos.

Información documentada por:

Marta Gallego
Ingrid Ordàs

Publicado: 20 de febrero del 2018
Actualizado: 20 de febrero del 2018

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