La diabetes gestacional es un tipo de diabetes que aparece durante el embarazo (gestación) en una mujer sin diabetes previa. La diabetes gestacional puede afectar tanto a la madre como a la salud del bebé, de ahí la importancia de su detección e inicio del tratamiento de forma precoz.   

Este tipo de diabetes suele aparecer en el tercer trimestre del embarazo, debido a los cambios hormonales. Para su diagnóstico se realiza el test de O’Sullivan a todas las mujeres embarazadas. 

Las futuras madres pueden controlar la diabetes gestacional con una adecuada alimentación, ejercicio regular y, si hace falta, con medicación (en general insulina). El control estricto del azúcar en sangre puede prevenir un parto difícil y problemas en el bebé.  

Los niveles de azúcar en sangre suelen volver a la normalidad poco después del parto. Sin embargo, las madres que han tenido diabetes gestacional, tienen mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en un futuro. Por este motivo, es aconsejable seguir todas las medidas preventivas recomendadas por el equipo de salud y revalorar la situación de diabetes después de unas semanas del parto. Solo algunas mujeres que han tenido diabetes gestacional siguen con diabetes después del parto. 

La diabetes gestacional se produce como consecuencia de los cambios hormonales propios del embarazo y puede afectar entre el 5 y 15% de las mujeres embarazadas. Varía según las zonas y los criterios diagnósticos. En el mundo 1 de cada 7 mujeres tiene diabetes gestacional. En España, aproximadamente, 9 de cada 100 embarazadas inician una diabetes gestacional (9%).

Cualquier mujer puede desarrollar diabetes gestacional, a pesar de que hay diferentes factores de riesgo para desarrollar esta enfermedad como son:

Embarazada mayor a 35 años

Edad materna superior a los 35 años.

Prediabetes

Tener el azúcar ligeramente elevado sin llegar a criterios de diabetes (prediabetes).

Mujer embarazada

Haber padecido diabetes gestacional en un embarazo anterior.

Bebé de más de 4 kilos

Dar a luz un bebé de más de 4kg o haber tenido un aborto no explicado por otro motivo.

Familia

Antecedentes familiares de diabetes tipo 2 en padres o hermanos.

báscula

Tener sobrepeso u obesidad con un índice de masa corporal (IMC) de 30 kg/ m2 o superior.

Razas

Por razones que se desconocen, las mujeres de origen africano, afroamericano, sudamericano o asiáticas, son más propensas a desarrollar diabetes gestacional

Las mujeres con factores de riesgo deberían, antes de quedarse embarazadas, hacerse una determinación de glucosa en sangre (glucemia) y aquellas con sobrepeso y obesidad, realizar una dieta de adelgazamiento. 

En la diabetes gestacional es difícil que la paciente note síntomas, por el hecho que mediante los controles rutinarios durante la gestación se detecta la posible diabetes de manera precoz. Los síntomas que podría notar la paciente, si no se hiciera la detección precoz, estarían asociados a la subida de azúcar (hiperglucemia) como un excesivo aumento de peso del bebé para la edad gestacional, sed y muchas ganas de orinar. 

La diabetes gestacional, en general, no presenta síntomas específicos, pero se puede sospechar en algunos casos si existe un excesivo aumento de peso, cansancio, sed y muchas ganas de orinar. Para efectuar el cribaje es necesario hacer un análisis de sangre. 

Esta prueba, conocida como test de O'Sullivan se efectúa administrando 50 g de glucosa por vía oral, a cualquier hora del día, no siendo necesario estar en ayunas, ni seguir una alimentación especial previa.

Si la glucemia en sangre al cabo de 60 minutos de la ingesta de la glucosa es igual o superior a 140 mg/dl (7,8 mmol/l), se considera que el test de O'Sullivan es positivo teniendo que realizarse una sobrecarga oral de la glucosa (SOG) para confirmar el diagnóstico.

¿Cuándo realizar el test de O'Sullivan? 

Embarazada mayor a 35 años

Primer trimestre. A las gestantes de alto riesgo (mayores de 35 años, obesidad, antecedentes de diabetes gestacional, embarazos previos que hagan sospechar de una diabetes gestacional, historia de diabetes en familiares de primer grado).

embarazo

Segundo trimestre (semanas 24-28 de gestación). A todas las gestantes no diagnosticadas previamente (cribaje o cribado universal), incluidas aquellas con criba negativa en el primer trimestre.

Mujer embarazada

Tercer trimestre. Gestantes no estudiadas en el segundo trimestre o con test de O'Sullivan normal en el segundo trimestre, pero que desarrollen complicaciones sugestivas de diabetes gestacional, como que el bebé tenga mayor peso del correspondiente a la edad gestacional (macrosomía) y presencia excesiva o aumento de líquido amniótico alrededor del feto antes de que este nazca (polihidramanios). A este grupo se les hará directamente una SOG.

Cuando el test de O'Sullivan es positivo, se procede a la confirmación diagnóstica mediante una sobrecarga oral de glucosa (SOG).

Antes de realizar esta prueba hay que recordar que dos glucemias en ayunas superiores a 126 mg/dl en días diferentes o al azar superior a 200 mg/dl ratifican el diagnóstico de diabetes, siendo innecesario la práctica de la SOG.

Para efectuar la SOG hay que tener en cuenta:

  • Estar en ayunas previo de 8-14 horas.
  • No restringir la dieta los 3 días antes. Hay que asegurar una ingesta diaria igual o superior a 150 g de hidratos de carbono.
  • Durante la prueba hay que estar en reposo y sin fumar.

El día de la prueba se realiza:

  • Un análisis de sangre. 
  • Posteriormente, se ingiere una bebida que contiene 100 gramos de glucosa. 
  • A continuación, se obtienen 3 muestras de sangre más correspondientes a 1h, 2h y 3 h postingesta de glucosa. 

Se considerará el diagnóstico de diabetes gestacional cuando en el análisis de sangre dos o más puntos sean superiores a los siguientes valores:

  • Basal: 105 mg/dl (5,8 mmol/l)
  • 1 hora: 190 mg/dl (10,6 mmol/l)
  • 2 horas: 165 mg/dl (9,2 mmol/l)
  • 3 horas: 145 mg/dl (8,1 mmol/l)

En caso de que solamente un punto exceda a estos valores, la SOG se repetirá en 4 semanas.

Existen diferencias entre los diversos criterios diagnósticos existentes. En esta sección se hace referencia a las recomendaciones de las Sociedades Españolas de Diabetes, Obstetricia y Pediatría, basadas en la National Diabetes Data Group, que son las más ampliamente aceptadas. 

Una vez efectuado el diagnóstico de diabetes gestacional el tratamiento tiene que iniciarse cuanto antes mejor. Este se basará en:

Pirámide alimentación

Seguir una alimentación saludable que ayude a controlar el peso corporal y los niveles de azúcar en sangre. Es importante no superar los 11-12 Kg de incremento de peso. Tienen que estar presentes los alimentos de todos los grupos: leche, farináceos, fruta, verduras/aliñadas, alimentos proteicos y grasa. Hay que individualizar el reparto de los alimentos en 5-6 tomas (desayunar, comer y cenar y suplementos a media mañana, tarde y antes de ir a dormir) para evitar estar muchas horas en ayunas y prevenir la producción de cetona. Hay que individualizar el plan de alimentación en función de los hábitos de los pacientes, las necesidades nutricionales del embarazo y de los niveles de azúcar en sangre. 

Fruta, harina y leche, flecha incremento

El plan de alimentación tiene que tener, aproximadamente, entre 2.000-2.500 kcal. La mitad de las calorías tienen que ser en forma de hidratos de carbono, el 20% en forma de proteínas y el 30% restante en forma de grasa. 

Pastel Tachado, no azúcar, no alimentos con azúcar

Hay que retirar los alimentos y las bebidas ricas en hidratos de carbono de absorción rápida (azúcar, bebidas azucaradas, caramelos, chocolates, pasteles). Se puede utilizar como edulcorante el aspartamo.

Carne

Es muy importante seguir unas comidas similares de alimentos ricos en hidratos de carbono, proteínas y grasa que le recomienden para conseguir unos niveles de azúcar en sangre óptimos 1 hora después de la comida.

Mujer, yoga

Ejercicio físico regular. Las recomendaciones son las mismas que para cualquier mujer embarazada. Además, el ejercicio puede ayudar a regular los niveles de azúcar en sangre.

Controlar glucemia a través del glucómetro

Monitorización de los niveles de azúcar en sangre (glucemia capilar) antes y 1 hora después de la comida (pre y postprandial).

Análisis de orina

Monitorizar los niveles de cetona en la orina. Durante el embarazo no es bueno tener cetona porque puede afectar el desarrollo psicomotor del bebé. Puede aparecer cetona en la orina cuando se está muchas horas sin comer o la alimentación no es la adecuada. En mujeres tratadas con insulina la presencia de cetona también puede indicar que hace falta más insulina. 

embarazo

Educación terapéutica para la autogestión diaria del tratamiento. Es importante que las pacientes y su familia adquieran los conocimientos, las habilidades técnicas y las actitudes para poder tener una buena adherencia al tratamiento, mejorar tanto la salud de la madre como la del bebé y prevenir las complicaciones de un mal control de la diabetes gestacional. 

Si siguiendo este tratamiento no se consiguen los objetivos de control del azúcar deseados, se tendrá que añadir tratamiento con insulina. Este fármaco ha demostrado una reducción de la morbilidad materno fetal cuando se añade al tratamiento anterior.

Hay que recordar que una vez ha nacido el bebé esta diabetes generalmente "se cura" en la gran mayoría de mujeres. Entre las 4-12 semanas después del parto, es conveniente repetir la sobrecarga oral de glucosa (SOG) con 75 gr de glucosa para confirmar la resolución del proceso. 

Si se planifica un nuevo embarazo hay riesgo de volver a tener diabetes gestacional. Las estadísticas muestran que 30 mujeres de cada 100 pueden desarrollar una nueva diabetes gestacional en caso de un nuevo embarazo. Es muy importante comunicar al ginecólogo que se ha tenido diabetes gestacional al planificar un nuevo embarazo. 

También hay riesgo de desarrollar una diabetes tipo 2 “que no se cura” a lo largo de los años, sobre todo durante los 5 primeros años después del parto. Hay mucha variación en el número de mujeres que desarrollan una diabetes tipo 2 después del parto. Hay estudios que demuestran que entre los 3,5 y 6,5 años después del parto 62 de cada 100 mujeres (62%) sufren una diabetes tipo 2, mientras que a España durante los 11 años posteriores sólo 11 de cada 100 mujeres (11,5%) tiene una diabetes tipo 2. 

También los hijos de mujeres con diabetes gestacional tienen más riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. La buena noticia es que la diabetes tipo 2 se puede prevenir siguiendo una alimentación saludable y haciendo ejercicio físico de manera regular (mínimo 150' a la semana). Incorporar este hábitos no sólo ayudan a prevenir la diabetes tipo 2, sino que también ayuda a tener un mejor estado de salud global. Los consejos de alimentación saludable y la práctica de actividad física regular son buenos hábitos de salud para toda la familia.

Información documentada por:
Enric EsmatjesEndocrinólogo — Servicio de EndocrinologíaMargarida JansàEnfermera experta en Diabetes y Educación Terapéutica — Servicio de EndocrinologíaDaría RocaEnfermera experta en Diabetes y Educación Terapéutica — Servicio de EndocrinologíaMercè VidalEnfermera experta en Diabetes y Educación Terapéutica — Servicio de EndocrinologíaIrene VinagreEndocrinóloga — Servicio de Endocrinología

Publicado: 20 de febrero del 2018
Actualizado: 20 de febrero del 2018

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