¿Se puede prevenir el Cáncer?

Tiempo de lectura: 3 min

Existen diferentes medidas para reducir la probabilidad de tener cáncer como:

no fumar

Dejar de fumar. 

Hombre tomando el sol tachado

Evitar la exposición al sol sin protección. 

Dieta adecuada, pirámide de la alimentación

Seguir una alimentación saludable. 

Mujer haciendo ejercicio

Mantener una vida activa y realizar ejercicio de manera habitual.

Báscula con peso correcto

Mantener un peso adecuado. 

No alcohol

Evitar la ingesta de alcohol.

carpeta con historia clínica

Identificar de manera precoz afectaciones precancerosas con los programas de cribado de cáncer.

Vacuna

Vacunarse contra el virus del papiloma humano, como prevención del cáncer de cérvix uterino, o de la hepatitis, como prevención del cáncer de hígado.

cirugía bisturí

Cirugía para prevenir y/o disminuir riesgos.

Programas de detección precoz o cribado del cáncer

El cribado, de una manera general, comprende una serie de estrategias para identificar enfermedades o alteraciones físicas que pueden ser una causa potencial de enfermedad, antes de que den manifestaciones clínicas.

El cribado del cáncer pretende identificar, lo antes posible, lesiones o tumores potencialmente agresivos antes de que se manifiesten de forma clínica.

En el marco del cribado del cáncer se diferencian dos estrategias:

  • Identificación precoz de tumores específicos en los que se ha demostrado que este tipo de intervención disminuye la mortalidad (cáncer de mama, cáncer de colon, cuello uterino…).
  • Estudios genéticos para identificar alteraciones que se relacionan de forma directa con determinados tipos de tumor.

La realización de esta prueba se ofrece a las personas, en función del sexo y la edad, que tienen riesgo de desarrollar algún tipo de cáncer para detectarlo de manera precoz. 

El objetivo principal del cribado es detectar el cáncer en las fases iniciales, antes de que se presenten los síntomas, cuando es más fácil tratarlo y curarlo. En otros casos, se detectan alteraciones en las células, lesiones precursoras que no son cáncer, pero que si no se tratan con el tiempo pueden evolucionar a cáncer.   

Los programas de cribado se aplican al cáncer de mama, al de cuello uterino y al cáncer colorrectal, ya que la evidencia científica ha demostrado que si se detectan de forma temprana se puede reducir la mortalidad. 

Aunque el objetivo prioritario del cribado es identificar los tumores potencialmente más agresivos, es cierto que los resultados de esta prueba incrementan el número total de tumores diagnosticados, ya que muchos ellos no se habrían identificado sin este programa. Aún así, tampoco es seguro que se hubieran desarrollado lo suficiente como para dar síntomas.

En el programa de cribado se usan procedimientos y pruebas diagnósticas precisas, especialmente en el campo de la imagen radiológica. Por ejemplo, se recurre a comparaciones con imágenes previas, se espera un tiempo para observar si hay cambios o se procede directamente a realizar una biopsia (si es posible).

En lo que se refiere a las pruebas específicas, se debe considerar su fiabilidad que depende del porcentaje de errores aleatorios que se producen al utilizarla. Ninguna prueba tiene una fiabilidad del 100%. Es decir, en ninguna prueba se puede asegurar que no se producirán errores aleatorios. En la práctica, se utilizan pruebas con una fiabilidad tan elevada que el impacto de los errores es mínimo.

Sin embargo, en el caso del cribado, la fiabilidad de las pruebas genera dos tipos de errores: los falsos positivos (resultados positivos en una prueba, aunque la persona no tenga la enfermedad) y falsos negativos (el resultado es negativo a pesar de que la persona tiene la enfermedad). Los resultados falsos positivos, además de la tensión psicológica que generan, pueden ser una causa de sobrediagnóstico (más pruebas para confirmar el resultado) o sobretratamiento (tratamientos innecesarios en una persona que no tiene la enfermedad). El sobrediagnóstico y el sobretratamiento no están exentos de riesgos.

Los falsos negativos tienen un impacto menor dada la fiabilidad de la mayor parte de las pruebas, pero ponen de manifiesto la necesidad de clarificar que el “riesgo cero” no existe a pesar de un buen programa de cribado. Los programas de cribado aumentan la detección de tumores en fases tempranas de su evolución y minimizan el riesgo, pero no lo eliminan absolutamente.

Información documentada por:

Albert Tuca
Aleix Prat
Francesc Balaguer
Meritxell Molla
Montserrat Valverde
Vanessa Vilas
Álvaro Urbano

Publicado: 12 de noviembre del 2018
Actualizado: 20 de noviembre del 2018

Mantente al día sobre este contenido

Suscríbete para recibir información sobre las últimas actualizaciones relacionadas con este contenido.

¡Gracias por tu suscripción!

Comprueba tu bandeja de entrada, recibirás un mail de confirmación.

Ha ocurrido un error y no hemos podido enviar tus datos, por favor, vuelve a intentarlo más tarde.