¿Cuándo ir a Urgencias?

Tiempo de lectura: 2 min

La causa de una pérdida de conciencia puede ser tan banal como el hecho de toser enérgicamente y perder el conocimiento, pero también puede ser señal de un problema del corazón o de la circulación e incluso, de un accidente cerebrovascular (ictus); por ello, uno mismo, por su cuenta, no puede determinar las causas. 

Por este motivo, aunque la pérdida de conciencia haya sido transitoria, se aconseja consultar a un Servicio de Urgencias o ir a un hospital, en función del estado del paciente y de las circunstancias.

Cuando la pérdida de conciencia es mantenida, hay que trasladar al paciente a un Servicio de Urgencias, lo antes posible, puesto que la causa puede ser potencialmente grave.

Hay una serie de síntomas que indican que la pérdida de conciencia puede ser debida a una causa grave, como:

dolor en el pecho, dolor torácico

Dolor en el pecho momentos antes del episodio.

Palpitaciones corazón

Palpitaciones, sentir el latido del corazón muy rápido o muy lento.

Dolor central, ansiedad

Dolor de cabeza intenso.

falta de aire, ahogo, asfixia

Dificultad para respirar.

Hombre de edad avanzada

Pacientes de edad avanzada.

Desmayo, sincope, perdida conocimiento

Síncope de repetición.

cansancio

Pérdidas de conocimiento haciendo esfuerzo.

En estos casos, hay que trasladar al paciente a Urgencias, cuanto antes mejor.

Pruebas en Urgencias

Cuando una persona va a Urgencias por una pérdida de conciencia, el procedimiento es el siguiente:

Corazón con ritmo cardíaco, presión arterial alta

Se toman las constates vitales. 

carpeta con historia clínica

Historia clínica detallada y exploración física para descartar causas graves del síncope, en especial cardiopatías. 

Electrocardiograma

Se realiza siempre un electrocardiograma, para ver si hay alteraciones que puedan orientar sobre la causa, como una arritmia. 

Dedo y glucómetro

Glucemia capilar (pinchazo en el dedo para extraer una gota de sangre) en pacientes con diabetes que toman hipoglucemiantes orales o insulina, para descartar la hipoglucemia. 

Si en este proceso no se detecta ninguna anomalía, o el paciente no tiene ninguna cardiopatía o síntomas que indiquen gravedad, habitualmente no hace falta hacer nada más. 

Otras pruebas que también se pueden hacer para acabar de determinar la causa de la pérdida de conciencia son:

Tubo extracción de sangre

Una analítica de sangre.

radiografía de tórax

Una radiografía del tórax. 

saturación oxigeno

Una medición de oxígeno en sangre. 

El resultado de estas pruebas determinará si la persona puede marcharse a su domicilio o hay que derivarlo a un especialista -como un cardiólogo o un neurólogo- para finalizar el proceso diagnóstico y, si hace falta, iniciar un tratamiento inmediato. 

Información documentada por:

Elisenda Gómez-Angelats

Publicado: 20 de febrero del 2018
Actualizado: 20 de febrero del 2018

Mantente al día sobre esta enfermedad

Suscríbete para recibir información sobre las últimas actualizaciones relacionadas con este contenido.

¡Gracias por tu suscripción!

Comprueba tu bandeja de entrada, recibirás un mail de confirmación.

Ha ocurrido un error y no hemos podido enviar tus datos, por favor, vuelve a intentarlo más tarde.