Cuidando al Cuidador

La nutrición y las personas mayores. Consejos generales.

Tiempo de lectura: 2 min

Tener una alimentación equilibrada y un estado nutricional correcto influye en un buen estado de salud, y puede ayudar a prevenir y evitar la aparición de ciertas enfermedades.

Para una alimentación saludable tiene que haber un equilibrio entre todos los grupos de alimentos, que nos asegure una buena aportación de nutrientes, por eso, tiene que ser variada, agradable y en cantidad suficiente.

Pirámide de la alimentación. Representa la distribución de los alimentos para una dieta saludable. En los primeros cuatro pisos están los alimentos de consumo diario. Las raciones son la cantidad de alimento que come una persona y varía según el peso, altura, sexo, edad y estilo de vida. Y deben ajustarse a cada comida, variará la cantidad según si se trata del desayuno o la cena.

Recomendaciones para facilitar la alimentación

  • Variar la dieta, para hacerla más apetecible
  • Procurar que la comida sea a la misma hora pero respetando los horarios y preferencias de la persona en la medida de lo posible
  • Procurar que sea un momento agradable y relajado
  • Fraccionar la dieta en 4 o 5 comidas al día
  • La comida más ligera será la cena
  • Comer en buena postura, mejor sentado y si fuera posible, hacer las comidas principales en la mesa y acompañado
  • Partir la comida en trozos pequeños
  • Dar alimentos del gusto de la persona y fáciles de comer y masticar, por ejemplo hamburguesas, croquetas
  • Procurar hervir, asar o cocer para facilitar la masticación y evitar un exceso de grasas
  • Disminuir la sal si su estado de salud lo requiere
  • Que sea agradable a los sentidos y con una presentación agradable. Comer siempre caliente es más apetitoso y aromático
  • Si existe poco apetito, elaborar platos con menos cantidad pero muchos nutrientes. Si persiste esta falta de apetito consultar con un profesional por si fuese necesario administrar suplementos alimenticios
  • Dar de comer con paciencia y sin prisa y evitar distracciones
  • Mantener o reforzar la capacidad de poder hacerlo solo, ayudar sin sobreproteger
  • Si es necesario, utilizar utensilios de apoyo, como tazas con dos asas, cubiertos adaptados, platos inclinados, irrompibles…
  • No ser repetitivo o criticarle, cuando se manche o no quiera seguir comiendo, para evitar aumentar su malestar o crear tensiones
  • Mezclar la medicación puede cambiar el sabor del alimento y modificar las propiedades del fármaco
  • Si la persona precisara de una sonda nasogástrica para su alimentación, será el equipo de salud quien le orientará

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