Cuidando al Cuidador

Alteraciones de la Conducta en las Personas con Demencia

Tiempo de lectura: 5 min

La agitación son conductas asociadas a la demencia, entre ellas la irritabilidad, el insomnio y la agresividad verbal o física.

Si bien no siempre existen, pueden ser fluctuantes, es decir a veces aparecen para luego mejorar con la progresión de la enfermedad y pueden deberse a numerosas causas (factores del ambiente, el miedo y la fatiga).

Lo más frecuente es que la agitación se presente cuando la persona con demencia piense que se le está privando de su capacidad de autogestión, de su autonomía.

Recomendaciones para evitar agitaciones:

  • Reducir el consumo de cafeína y de dulces.
  • Reducir el ruido ambiental, el desorden de las cosas y el número de personas  que le puedan agobiar.
  • Mantenga un ambiente estable y rutinas fijas. Ponga siempre objetos muebles en el mismo sitio. Las fotografías y otros objetos conocidos contribuyen a crear una sensación de seguridad y pueden facilitar los recuerdos agradables.
  • Pruebe a calmar la agitación mediante caricias suaves, música tranquila, la lectura y las caminatas. Háblele siempre con voz suave y reconfortante. No intente razonar con él/ella cuando se muestre agitado.
  • Mantenga fuera del alcance objetos peligrosos.
  • Permítale que se ocupe tanto como sea posible de su propia atención, estimule su independencia y su capacidad de auto-cuidado.
  • Distráigale con una merienda o alguna actividad. Permítale olvidar el incidente que provocó el problema.

Las personas con demencia suelen repetir una y otra vez determinada palabra, afirmación, pregunta o actividad.

Este tipo de conducta es por lo general inofensivo, pero puede provocar irritación o estrés al cuidador. Puede deberse a la ansiedad, al aburrimiento, al temor o a factores del ambiente.

Recomendaciones para manejar un comportamiento repetitivo:

  • Cree sentimientos de seguridad y bienestar, mediante la palabra y el contacto físico.
  • Pruebe a distraerle. 
  • No le reproche que acaba de hacer la misma pregunta.
  • No explique planes cuando él/ella esté en estado de confusión hasta justamente antes del momento de ejecutarlos.
  • Elimine la ansiedad y la incertidumbre sobre hechos futuros. Ponga un cartel en la mesa o la cocina donde diga que «La comida es a las 13:30»o «María vendrá a las 20:00». 
  • Aprenda a interpretar ciertas conductas. El estado de agitación o el tirarse de la ropa, por ejemplo, pueden indicar la necesidad de ir al baño.

Si se sospecha o presenta una conducta alucinatoria ante todo consultar con su médico. Cuando esta sintomatología está diagnosticada y tratada farmacológicamente, la actitud consistirá en mantener un ambiente tranquilo y seguro. El apoyo emocional es básico, debe reforzarse y repetir que no está solo, que se le quiere y que se le ayudará. Refuerzo positivo.

En la medida en que avance la demencia pueden presentarse alucinaciones (ver o escuchar cosas que en realidad no existen) e ideas delirantes (creencias falsas).

Es muy desconcertante comprobar que nuestro ser querido de un momento a otro se torna suspicaz, celoso o propenso a hacer acusaciones. Recuerde que lo que él/ella siente, es muy real desde su punto de vista.

Lo mejor es no discutir ni rebatir lo que diga. Estas conductas también son parte de la demencia, no lo tome como algo personal.

Recomendaciones para el manejo de los delirios o las alucinaciones:

  • Si está en estado de confusión e insiste en que «le falta dinero»», guárdale una pequeña suma de dinero en el bolsillo o en el bolso, para que pueda verlo fácilmente.
  • Ayúdele a buscar el objeto «perdido», y después intente distraerlo con otra actividad. Trate de descubrir donde esconde las cosas que después cree «perdidas». Evite toda discusión.
  • Explique a los demás familiares y asistentes domésticos que las acusaciones y sospechas son parte de la enfermedad.
  • Emplee medios no verbales para fortalecer la sensación de seguridad, como una suave caricia o un abrazo. Puede decirle, «Veo que eso te asusta; quédate a mi lado, no dejaré que te pase nada malo».
  • Hágale saber, de manera sencilla y calmada, que los demás no ven ni escuchan tales cosas, pero evite toda discusión y no trate de convencerle de que su percepción es errónea.
  • Mantenga la habitación bien iluminada para reducir sombras.
  • Si se agravaran estos síntomas, consulte a profesionales expertos.

La deambulación es una conducta que suele aparecer en la etapa intermedia de la enfermedad.

Causas de la deambulación

  • Confusión. Al estar desorientado no se da cuenta que está en casa, y sale dispuesto a «encontrarla». Se encuentra en un lugar desconocido para él.
  • Delirios. Piensa cosas que no son reales en su presente y puede estar tratando de cumplir una responsabilidad del pasado, tal como ir a trabajar o ir a buscar a un hijo.
  • Intentos de escapar de una amenaza real o percibida. Las personas con demencia pueden sentirse asustados por un hogar ruidoso, un visitante extraño o incluso por la creencia de que su cuidador está tratando de hacerle daño.
  • Nerviosismo. Está más ansioso. Algunas veces la ansiedad y el nerviosismo son efectos secundarios de algún medicamento, consulte con un profesional si la conducta persiste.
  • Inquietud, por la falta de ejercicio y otras estimulaciones.
  • Búsqueda de algo, ya sea una persona, un lugar o un artículo personal que haya perdido.

Si persiste este comportamiento en el domicilio, no se debe dejar nunca solo. Los cuidadores deben tomar ciertas medidas para reducir el peligro de que la persona con demencia salga sola del domicilio.

Recomendaciones para el manejo de la deambulación

  • Realizar ejercicios periódicos para reducir a la ansiedad.
  • Obtener un brazalete de identificación médica. Asegúrese de que lo use en todo momento, a menudo se venden en farmacias. Existen otras opciones como localizadores GPS, tipo reloj o llavero.
  • Brinde un lugar despejado y seguro para caminar.
  • Dele algo repetitivo que hacer.
  • Guarde en un lugar seguro algunos artículos esenciales, como el abrigo, la cartera o las gafas.
  • Tenga las  puertas que conducen al exterior cerradas, y mantener las llaves en un lugar seguro, donde no tenga acceso a ellas.
  • Instalar dispositivos de seguridad en las ventanas.
  • Instale timbres o alarmas que suenen cuando se abra una puerta que conduce al exterior.
  • Avise a sus vecinos que su familiar es una persona con demencia y pídales que le avisen si ven que está solo en la calle.
  • Pruebe a usar barreras para ocultar las puertas. También puede que funcione la señal de «Pare» o de «No pasar».

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